Fermentos
como un estilo de vida
La moda de los fermentados
nos invade: kimchi, chucrut, kéfir, cervezas y pan casero, miso, verdura ¿Por
qué de repente se habla tanto de fermentados?
“Hay un interés por los productos más saludables y también una
pasión creciente por la gastronomía saludable y alternativa (Iban Yarza, Pan
Casero o Pan de Pueblo) Los fermentos no son una moda reciente,
estos son más viejos que la historia; Los chinos los han elaborado desde hace
milenios como recurso de conservación para los alimentos: el chucrut no es
alemán ni americano, es chino”. Aunque no hay que ir hasta oriente para
encontrar referentes antiguos del uso de fermentados.
"Kimchi" repollo fermentado, típico de Corea.
Para comenzar, un fermento es un mecanismo que altera la fisonomía interna y rasgos biológicos de un alimento para distintos fines (cambiar su sabor, nuevos olores, conservación...) La Larousse Gastronomique, enciclopedia gastronómica por excelencia, define la fermentación como “la transformación espontánea o provocada de determinados elementos orgánicos de los alimentos debido a la influencia de levaduras o bacterias. Es un procedimiento de conservación excelente, que además mejora el valor nutritivo de los alimentos (mayor digestibilidad y eficacia de las proteínas”.
Pero no solo debemos quedarnos
con su función, debemos conocer como impactan sus beneficios en nuestro cuerpo,
entendemos que la anatomía humana está forjada para nutrirse de los alimentos
más limpios y nutritivos posibles, y los gérmenes no están fuera de esta
cadena; los beneficios de incluir fermentos en nuestra dieta son, por ejemplo,
el cuerpo consumirá más nutrientes del alimento y producirá una mejor digestión
(pues las bacterias cumplen la función de estimular el sistema digestivo),
promueven la modulación del sistema inmune; según un estudio realizado por Andrew B Shreiner 1, John Y Kao, Vincent B Young(The gut microbiome in health and
in disease), Diferentes alimentos fermentados
aportan diferentes bacterias, aumentando nuestra diversidad bacteriana y mayor
diversidad del microbiota está ligada a menores riesgos para la salud (revisar
estudio, https://ete-online.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12982-015-0044-5)
Difundir la
cultura de los fermentos es también demostrar que podemos realizarlos en casa,
la leche, el yogurt, la kombucha, el chucrut, la “pichanga” y muchas otras
comidas que consumimos diariamente son fermentos que podemos realizar en casa.
Por ejemplo, hacer yogurt natural es una tarea muy fácil y de fácil acceso,
necesitaremos los llamados pajaritos; El kéfir (búlgaros, yogur búlgaro, leche kefirada,
yogur de pajaritos en Chile) es un producto lácteo parecido al yogur líquido,
fermentado a través de la acción de un conjunto de levaduras (hongos) y
bacterias (lactobacilos). También reciben este nombre los gránulos o nódulos
utilizados para su producción. Estos se entregan de forma gratis a través de
grupos en redes sociales que se dedican a la difusión del mismo producto
(Kéfir), debemos dejarlos una semana que actúen y obtendremos un líquido espeso
llamado yogurt, encontrarás que tiene un sabor ácido (por los gérmenes y hongos
existentes), para poder cambiarle su sabor debemos incluir frutas, esencias o
lo que la persona que realiza el yogurt desee y listo, tenemos nuestro propio
yogurt.
"kéfir" y el típico yogurt de pajaritos
Pero no solo los lácteos o los aderezos son los que nacen de
este proceso, tenemos el whisky, derivado de la malta cebada, el tequila del
agave y el vodka de la papa, el mundo de la fermentación vive con nosotros hace
años y nuestro organismo lo agradece. Actualmente, el fermento que ha ganado
más terrenos en el comercio ha sido la masa madre, un fermento proveniente de
la harina y el agua, los gérmenes que esta produce son muy elásticos
resistentes (además de saludables) generando un sabor, aroma y calidad mayor
que un pan normal.
La fermentación alcohólica, el inicio de todo.
Para dar un punto final con gusto a punto aparte, el mundo de
los fermentos es mucho más extenso que una columna que divulga algo muy
general, para conocerlos debemos conocerlos en cada una de sus facetas, desde
cómo hacerlos, cuando hacerlos que debo tener para cuidarlos y más. Además, no
se reducen solo a lácteos o tragos, hay panes, platillos gourmet y carnes que
fermentadas son un mundo por descubrir. La invitación a conocer los fermentos
queda abierta a los lectores que busquen ampliar su conocimiento del mundo
gastronómico “fermentado”.
| Masa madre en su antes y después. |
Sebastián Pizarro Córdova.
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